Siempre hay una primera vez...la primera vez que caminas, la primera vez que sonríes, la primera vez que hablas, la primea vez que lloras, la primera vez que te enamoras( o que crees estarlo), hay primeras veces que marcan tu vida, en mi caso, por ejemplo, la primera vez que me dí cuenta de que las letras se juntaban y formaban palabras y frases y textos y que había libros que eran unos objetos llenos de palabras y que me podían trasladar a otro mundo sentada en una silla y sin moverme.
Hay primeras veces agradables, como el primer dulce o el primer beso deseado y compartido y hay primeras veces desagradables, como el primer mordisco amargo y luego hay otras que te llevan al cielo y otras que te llenan de dolor.
Para mí , este año está lleno de primeras veces, unas apasionantes, mi primera escena( tan apasionante como aterradora) y otras desoladoras, como mis primeras fechas señaladas en "soledad" , que no sola, pero hay fechas que aunque los demás te las quieran hacer más llevaderas, las tienes clavadas tan hondo que es muy difícil que nadie llegue a poder acompañarte para pasarlas aunque lo intenten con todas sus fuerzas.
Son esas cosas que pasa uno solo y que te van dejando cicatrices en el corazón, esas cicatrices te hacen más fuerte y a veces llegas a añorar a los que te acompañaban, pero esa añoranza si la piensas y la reposas te hace ver que es mucho mejor esa primera vez que las últimas veces pasadas con dolor en el alma porque no te llenaban.
Somos raros los humanos, no nos aclaramos, queremos lo que no tenemos pero luego nos damos cuenta de que eso que hemos tenido no nos convenía, nos hacía el alma chiquita y aún así lo añoramos, aunque si lo piensas friamente, cosa muy difícil para algunos y muy fácil para otros,no lo volverías a pasar ni loco.
Sigo pasando mis primeras veces y sigo teniendo mucha compañía para pasarlas, tanto las buenas como las que duelen y sigo adelante , mirando al futuro y esperando que haya más primeras veces, tanto buenas como malas...eso es estar vivo y sigo sonriendo a la vida.
martes, 12 de mayo de 2015
viernes, 13 de marzo de 2015
TEATRO
Bendita casualidad cuando en un descanso del trabajo vi una publicidad en un parabrisas de un coche y la cogí, era de un taller de Teatro que me quedaba cerca y como estaba en un momento de transición y un poco flojito decidí llamar y preguntar.
Me atreví a ir el primer día y ahora, estoy esperando con ganas y con ilusión cada miércoles, me he encontrado con gente maravillosa, que te aceptan nada más verte, que no te juzgan, ni te preguntan, incluso cuando te ven triste, en vez de preguntar , lo que hacen es abrazarte y consolarte, y lo que sucede es que cuentas las cosas porque te sale hacerlo, porque sabes que son tan receptivos y sensibles que te dejan contar sin más y luego lo que hay después son gestos continuos y constantes de cariño.
Mi profe, solo con mirarme sabe si necesito un abrazo o un gesto, mis compañeros exactamente igual y creo que yo estoy llegando a tener con ellos la misma sensibilidad que tienen ellos conmigo, por lo menos lo intento.
Saber que tienes gente a la que no tienes que dar explicaciones y te dan un cariño incondicional es tan maravilloso...
Aprendes a abrirte, a relajarte, a expresarte, a perder el miedo a ser tú, es liberador.
Si pudiera gritará al mundo que todos necesitamos algo así, sin trabas de edad, sexo, condición personal ...
Gracias Diego y gracias compis por existir y por haber entrado en mi vida, por enseñarme a ser un poquito mejor y por demostrarme que existe la amistad sin más, preciosa palabra...
Me atreví a ir el primer día y ahora, estoy esperando con ganas y con ilusión cada miércoles, me he encontrado con gente maravillosa, que te aceptan nada más verte, que no te juzgan, ni te preguntan, incluso cuando te ven triste, en vez de preguntar , lo que hacen es abrazarte y consolarte, y lo que sucede es que cuentas las cosas porque te sale hacerlo, porque sabes que son tan receptivos y sensibles que te dejan contar sin más y luego lo que hay después son gestos continuos y constantes de cariño.
Mi profe, solo con mirarme sabe si necesito un abrazo o un gesto, mis compañeros exactamente igual y creo que yo estoy llegando a tener con ellos la misma sensibilidad que tienen ellos conmigo, por lo menos lo intento.
Saber que tienes gente a la que no tienes que dar explicaciones y te dan un cariño incondicional es tan maravilloso...
Aprendes a abrirte, a relajarte, a expresarte, a perder el miedo a ser tú, es liberador.
Si pudiera gritará al mundo que todos necesitamos algo así, sin trabas de edad, sexo, condición personal ...
Gracias Diego y gracias compis por existir y por haber entrado en mi vida, por enseñarme a ser un poquito mejor y por demostrarme que existe la amistad sin más, preciosa palabra...
domingo, 1 de marzo de 2015
CUENTOS DE HADAS
CUENTOS DE HADAS
De pequeñas soñamos con cuentos de hadas y cuando vamos creciendo nos resistimos a dejar esos sueños, siempre confiamos, aunque no lo confesemos, en que vamos a conocer a nuestro Príncipe Azul, muchas lo consiguen a la primera, otras creen que lo han conseguido y tarde o temprano se dan cuenta de que era sólo un espejismo, un sapito más arreglado que los otros sapos. pero sapo al fin y al cabo, pero eso no debe ser un obstáculo para que dejemos de soñar.
Aunque...¿es necesario un Príncipe para vivir?...creo que no, que según me ha dicho alguien muy querido, son los sapos los que no pueden vivir sin Princesa, pero las Princesas pueden vivir increíblemente bien sin sapito(o Príncipe)
Somos autosuficientes y nuestras ventajas son incontables y a veces inconmensurables, pero hay que aprender a cuidarlas y a fortalecerlas y eso se hace queriéndonos, es difícil cuando durante mucho tiempo te dicen que eres rana y no Princesa, aprender a quererte, mimarte y cuidarte, pero nadie lo va a hacer tan bien como tú misma, ni el mejor Príncipe, ni el sapito mejor acicalado.
Ánimo Princesas, somos únicas y maravillosas, que nadie os diga nunca lo contrario y si os lo dicen que sepáis que...mienten...
jueves, 19 de febrero de 2015
ESPERANDO...
A veces me da la sensación de que nos pasamos la vida esperando, esperando que pase el invierno, esperando que las cosas se arreglen, esperando que el negocio vaya mejor, esperando que llegue el fin de semana, esperando que pase esta gripe, esperando que llegue el amor verdadero, esperando que la vida nos sonría de una puñetera vez, esperando que el minutero del reloj avance, esperando...
Me viene a la cabeza esa frase tan manida y tan cierta "el que espera desespera" , pero se desespera el que ve todo negro y no sabe poner luz en el futuro, si cuando esperas te convences de que lo mejor está por venir, la espera se vuelve menos tediosa y agobiante, es cuando la espera se convierte en esperanza y es cuando ves una luz chiquitita al final y luchas porque se haga grande y te ilumine.
Creo que es la diferencia entre ser positivo y negativo y cada día estoy más convencida que lo que me dijo hace tiempo alguien a quien adoro es verdad, que la positividad atrae lo bueno, que hay que ayudar con la esperanza a que vengan las cosas buenas y que la felicidad no viene a tu encuentro, que hay que ayudarla a venir y que hay que aferrarse a ella, es como un globo de helio, si no la agarras fuerte se escapa y esa fuerza es la esperanza.
lunes, 16 de febrero de 2015
CONFIANZA CIEGA
Supongamos que alguien en quién confías ciegamente te dice que otra persona, en la que también confías ciegamente, te ha engañado...
Supongamos que no tienes opción de comprobar el engaño, es una situación tremendamente difícil...
Ante esta situación, pocas opciones te quedan, empiezas a perder la confianza en tí mismo (si la tienes) y lo peor es perder la confianza en los demás.
Tienes que aprender a desaprender lo que siempre has creído fundamental en tu vida, tener alguien en quién apoyarte y en quién confiar, empieza a abrirse un agujero a tus pies que creías cerrado desde hacía muchísimo tiempo, en algunos casos desde la más tierna infancia cuando aprendimos a confiar , en la mayoría de los casos, ciegamente en nuestros padres, tienes que empezar a recuperar ese "sexto sentido" que has perdido, ese olfato para descubrir a los que van con terceras intenciones, complicado.
Pero ...¿y si aprendemos a confiar en nosotros?¿Y si aprendemos a no depender de las personas que nos rodean ?
Es triste no confiar en los demás, pero más triste aún es no tener autoconfianza y que la veamos constantemente socavada y no sepamos tapar los agujeros para resistir en el mundo, un mundo difícil....
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